
Cuando empecé a ver "Entre Fantasmas" (Ghost Whisperer), me parecía una serie entretenida, de las que se deja ver sin implicarte mucho, siempre que los temas sobrenaturales sean del agrado de un@. Televisaban la primera temporada en aquel entonces y no importaba mucho el orden de los capítulos, ya que todos seguían el mismo patrón: a Melinda, de la que sabes que puede ver espíritus desde niña porque te lo cuentan en la entradilla, se le presenta un fantasma de forma terrorífica, del que poco a poco vamos conociendo la historia y qué ayuda necesita de nuestra protagonista, Melinda le ayuda y el capítulo termina de forma pastelosa en cuanto el fantasma va hacia la luz.
Fue el último e impactante capítulo de la temporada el que me hizo querer ver la serie por orden y así poder captar mejor el hilo de la vida de Melinda y quienes la rodean... y cómo éstos que la rodean aceptan y son conscientes de su don.
En la segunda temporada empiezan a aparecer nuevos elementos que ponen el contrapunto a lo bonito que es eso de la luz blanca, donde los seres queridos esperan con los brazos abiertos al fallecido, y nuevos personajes, como la escéptica Delia y el irónico profesor Payne.
Pero no es hasta la tercera temporada que la serie crece y hace que te enganche de verdad.
De la cuarta sólo puedo decir que, tras un final muy sereno de la temporada anterior, te sorprende.






